sábado, 22 de julio de 2017

Trogloditas

Advertencia: el texto de esta semana puede herir la sensibilidad de algunas personas.

¿Recordáis la canción de Siniestro Total?

Te mataré con mis zapatos de claqué 
te asfixiaré con mi malla de ballet 
te ahorcaré con mi smoking 
y morirás mientras se ríe el disc-jockey 

Y bailaré sobre tu tumba 

Te degollaré con un disco afilado 
de los Rolling Stones, o de los Shadows 
te tragarás la colección de cassettes 
de las Shan-Gri-Las o de las Ronettes 

Y bailaré sobre tu tumba 

Te clavaré mi guitarra 
te aplastaré con mi piano 
te degollaré con mis platillos 
te trepanaré con mi órgano Hammond 

Y bailaré sobre tu tumba


¡Qué borricos! Cómo ha cambiado la historia. Pero no creáis que es un caso aislado. Loquillo y los Trogloditas tenían una que se llama “La mataré”, que no daba tanto detalle, pero el fin último era el mismo. Y muchas más.

Ahora nos llevamos las manos a la cabeza, pero esto lo hemos bailado todos en las fiestas de verano. Y lo veíamos de lo más normal.

A veces nos creemos que la educación solo se imparte en los colegios, pero quizá de aquellos polvos vengan ahora estos lodos.

No sé..

Os dejo la participación de esta semana por si vosotros erais más de la canción de El Violinista en el Tejado, la de “Si yo fuera rico…”

.

La edad

Desde hace unos días tengo un sentimiento que no sé definir. No sé ni siquiera si es bueno o es malo. A ver si me podéis ayudar...

El tema es ya me van cayendo un porrón de años, y la mala forma física en la que me encuentro y la ausencia de pelo en el ático tampoco invitan a que la cosa vaya mucho mejor. Ya sabéis, el que te hablen de usted, el que te llamen señor... vamos, que cualquier día me ceden el asiento en el autobús. Sí, sí, reíros, pero a muchos de vosotros también os pasa, a ver si no lo vais a reconocer.

El caso es que a pesar de estos detalles, yo me siento fenomenal conmigo mismo y nunca he tenido demasiadas "comeduras de tarro" con estas cosas. Pero sí es verdad que siempre he pensado que la calvorota, las bolsas en los ojos, etc. le van haciendo a uno mayor.

Sin embargo, y aquí es donde viene la historia, nos fuimos a esquiar unos días y me pasó dos veces, que me subí a un telesilla enfundado en mis esquís, mi pantalón, la cazadora, los guantes, la braga, las gafas, el casco... y el de al lado me habló de usted.

Y joder, al principio me mosqueó. Parezco un "carca" hasta cuando no se me ve.

Pero luego, reflexionando sobre la chorrada, llegaba a la conclusión de que tenemos un aspecto, una comunicación gestual o no sé qué narices, que da igual cómo seamos. Y al final eso es bueno; hay que ser feliz en cada momento con la edad que toca. Y da igual que seas gordo, calvo, bajo o cojo. La gente te va a ver como una persona de tu tiempo y punto.

Conclusión: da igual el aspecto físico, de lo que se trata simplemente es de ser feliz. Y yo os traigo la receta ideal para llegar a la felicidad por la vía rápida. Esta es



Yo sigo dándole vueltas a lo del telesilla... No sé, igual llevaba los cascos muy altos y se escuchaban las canciones de Mocedades. 

Un abrazo muy fuerte.


Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
Ofreciendo Fortuna
desde 1.924


Sem. 12

Hoy os traigo una buena noticia que ya muchos de vosotros conocéis. Y no. No son los 30 céntimos que cobramos la semana pasada. Es una noticia que nos traerá luz y alegría. Y es que este fin de semana cambian la hora. El sábado, a las 2 serán las 3.

Es el cambio que gusta a todo el mundo. Es de las pocas cosas en la que parece que todos los españoles estamos de acuerdo. Lo que no entiendo es por qué no lo dejan así todo el año. La explicación oficial es por un tema de ahorro energético (que estaría por ver). Pero yo creo que hay una explicación mucho más espiritual: la del famoso Ying y Yang.

Tenemos una época del año en la que anochece prontísimo, salimos de trabajar (los que trabajamos de mañana) casi de noche y todo eso, para que luego nos dé más alegría cuando llega el cambio de hora. Es como lo de trabajar. Lo hacemos para disfrutar muchísimo más de las vacaciones (aparte del detalle económico, claro).

En La Presilla también estamos viviendo nuestro Ying particular. Años y años de oscuridad, nubarrones y algún que otro reintegro. Pero quién nos dice que esto que os presento no sea (ya por fin) el Yang


Lo que no me queda claro es qué ocurre en otros países. Porque esta Peña llega más allá de nuestras fronteras. Ahora mismo, quizá Ana la esté leyendo en Japón. Y Carlos o Raquel la pueden estar leyendo en Suecia, que digo yo que ahí, por mucho que cambien la hora, va a seguir haciendo un frío de narices. Todo lo contrario que Fer, porque en Canarias, por muchas vueltas que le quieran dar al reloj, siempre se está de lujo.

En fin, ya nos enteraremos.




Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
Ya va siendo hora.


Parálisis por análisis.

El templo estaba en las montañas y era custodiado por un maestro y un guardián. Pero un día el guardián murió y el maestro reunió a sus discípulos para elegir un sucesor. Todos se sentaron en el suelo de la gran sala y el maestro colocó en el centro un precioso jarrón de la más fina porcelana china con una rosa recién cortada dentro de él. Señalando la vasija, les dijo: “éste que veis aquí es el problema. El primero que sea capaz de resolverlo tendrá el gran honor de ser el nuevo guardián”.

Se quedaron absortos mirando el florero. Todos estaban paralizados pensando qué era lo que representaba, cuál era el enigma. Hasta que de repente, uno de ellos se levantó de un salto, se acercó, sacó la flor, la tiró al suelo y la pisoteó. Después cogió el jarrón con las dos manos y lo estrelló con todas sus fuerzas contra el suelo. Narra la leyenda que el recipiente se rompió en mil pedazos y que el joven samurái gritó “¡¡a tomar por culo el jarrón!!” (cada uno cuenta la historia como quiere, eso me lo tendréis que admitir) .

Entonces, ante el asombro de todos, el maestro se levantó, se acercó a él muy despacito y colocándole la mano en su hombro, dijo “señores, les presento al nuevo guardián del templo. Yo les dije que el jarrón era el problema. No importa lo bello o lo valioso que sea. Ustedes tenían el problema delante y lo tenían que resolver. Muchas veces nos sentimos paralizados porque en vez de afrontar los problemas, nos paramos a analizarlos. Da igual que sea una vasija milenaria, un amor que ya no tiene sentido o un camino que debemos abandonar. Solo existe una manera de solucionar un problema: atacarlo de frente. No debemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante del conflicto”.

Y es verdad que los problemas tienen un raro efecto sobre la mayoría de nosotros. Nos gusta contemplarlos, analizarlos… hay gente que incluso parece regodearse en ellos. Vosotros sin ir más lejos. Cuántas veces habéis pensado “voy a decirle a este muchacho que me borre, que esto no toca nunca”, pero luego leéis la chorradilla de cada semana (que tampoco es que sea porcelana china) y os dejáis llevar.

Quiero recordaros que tenéis compromiso cero. Que lo podéis dejar cuando queráis. Total, seguro que existe la reencarnación… Ya iréis a Kiribati en otra vida.

Os presento el jarrón de esta semana


A ver si lo convertimos en un porrón (…de millones)

Suerte, mis pequeños saltamontes.





Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
A este paso, acabará siendo
una Peña milenaria.


El pelotazo, por fin

¿Qué? Hoy sí leemos el mail ¿eh? Claro, con ese título…

Pues sí, así es. La diosa Fortuna ha estado graciosilla porque mirad que es difícil acertar una combinación de entre los millones de combinaciones de La Primitiva. Que por cierto, os reconozco que no sé calcular cuántas combinaciones posibles hay. Pero estoy seguro que sean las que sean, son menos que la cantidad de puntos tridimensionales existentes en el espacio de una pista de pádel. No digamos ya las probabilidades de que en uno de esos puntos coincidan a la vez la pelota de pádel y mi ojo. Vamos, que el pelotazo me lo he llevado yo. Yo solito. Sin compartirlo con nadie.

Así que dejémonos de pedir que nos caiga un pelotazo o que nos suene la flauta, porque lo más probable es que el “tocapelotillas” del vecino de abajo nos dé el fin de semana preparando el examen de Música, que está visto que la Suerte se toma los deseos de forma muy literal.


Por tanto, este es un mensaje para la Suerte:

Suerte, queremos millones de euros. No queremos pelotazos, ni pellizcos, ni flautas, ni gaitas. Queremos millones de euros. ¿Ha quedado claro?

Buen fin de semana.


Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
Parece que os ha mirado un tuerto


Sem. 8 De todo.

Ni un número el último día. Pero ya por fin esta semana lo he entendido todo; llevo años intentando alinear los planetas para ver si cuadra la puñetera combinación, lo he intentado de todas las maneras posibles, invocando a todo tipo de dioses, lo he hecho en verso, en inglés… hasta acudiendo al Chamán Freddy.

Pero resulta que es que me faltaban datos y claro, así es imposible. El otro día descubrieron la existencia de siete planetas nuevos muy similares a la Tierra, que giran en torno a una estrella, formando un sistema muy parecido al Sistema Solar.

Así que para esta semana no os prometo nada, porque si era complicado con nueve planetas, poner ahora 16 en fila uno detrás de otro me va a costar un poquito más. Pero tranquilos que lo acabaremos consiguiendo, ya lo veréis.

Os presento la participación de esta semana, que os digo yo que la coge un científico de estos de la NASA de los que ha descubierto Trappist-1 (que es como han llamado a la estrella en torno a la cual orbitan los planetas) y flipa, porque a primera vista no es fácil de entender, la verdad.


Ya que os he hablado del hallazgo este, os diré que la importancia radica en que alguno de esos planetas casi con toda seguridad contiene agua, y por tanto es muy probable que también contenga vida. Podría ser una alternativa a la Tierra en caso de peligro de extinción. Hablo de dentro de millones de años, claro. Salvo que Toyota siga fabricando catalizadores como el que ha montado en mi coche, que entonces el mundo se irá a freír espárragos antes del 2.020.

En cualquier caso, por mucho agua que haya por ahí fuera, seguro que no hay playas en todo el Universo infinito como las de Kiribati. Ya os lo digo yo.

Buen fin de semana.



Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
Ofreciendo Fortuna desde 1.924


La Peña del Moco

La Peña del Moco.

La mayoría de la gente piensa que para ser un gran emprendedor hay que crear un producto con una imagen espectacular, con una inversión de la leche y sobre todo con un nombre impactante. Seguro que se os ocurren un montón de negocios que tratan de triunfar desde esas premisas (restaurantes, tiendas de todo tipo, películas de cine…), aunque tampoco hace falta irse muy lejos, miradme a mí: “La Súper Peña”, “El Quinielón”… y siempre con fondos de colores, pero nada. Un desastre.

Sin embargo, hay otros que no le dan ninguna importancia a ese tipo de cosas y curiosamente, estos son los que arrasan. Así a bote pronto, se me ocurren tres ejemplos:

1.       - ¡Qué frío! Le podías decir a tu padre que ponga una estufa en el garaje, que aquí nos pelamos.
-         Va, pasa del frío y dime un nombre para la empresa, que la tenemos que registrar ya.
-         Pues yo qué sé, vamos a llamarla Manzana.
-         Ah, vale. Pues Manzana.

2.     - Chavales, se me ha ocurrido una canción súper cachonda.
-         ¿Sí? ¿De qué va?
-         La voy a titular El Submarino Amarillo
-         Esto…
-         Que sí ya veréis, que nos vamos a quedar con todo el mundo

3.     - Aquí estoy, en el zoo, frente a los elefantes, que son los que más molan porque tienen una trompa gigante.
-         Oye Jaw, yo pensaba que íbamos a hacer algo serio…
-         Tú graba tío, que esto va a ser un éxito.

La conclusión de todo esto es que da igual el color con que lo pintes, el eslogan que utilices, la imagen, el logo… Solo hay dos cosas necesarias para triunfar: un poquito de suerte y sobre todo, mucha calidad.

Así que hoy le he dedicado cero segundos al nombre y a todas esas tonterías y os presento calidad. Solo calidad (y espero que también, un poquito de suerte)


Supongo que conoceréis los tres ejemplos de los que os hablaba. Quizá el tercero sea el que más dudas os presente. Es el primer vídeo publicado en Youtube, en el que aparece Jawed Karim (uno de sus jovencísimos cofundadores). Os dejo el enlace por si no lo habéis visto nunca https://youtu.be/jNQXAC9IVRw Es casi tan cutre como el nombre que le he puesto a nuestra peña esta semana. Pero ya sabéis… eso da igual siempre que haya calidad.

Un abrazo.


Víctor M. de Francisco
LA PRESILLA
Ya lo decía Ciudad Jardín:
“Dame calidad”